Martes, 22 Mayo 2012
God of War III
Nota IG
9.5
Nota Lectores
9.4
Nota Global
9.5
Tu Voto:
N/A

God of War III

Género: Aventura, Acción Desarrollado por: Sony
PS3
Violence

La ¿última? entrega de la saga pone a Kratos a un paso de su venganza. Violencia, sangre, ira y un ascenso por el Monte Olimpo, enfrentando a los principales dioses del panteón griego mano a mano.

 

God of War III es sinónimo de épico

 

Presentación

 

Historia:

La historia es bastante simple y retoma las cosas donde las dejamos en el God of War II: Kratos -también conocido como el más cojonudo de los espartanos- busca su venganza contra Zeus y el resto del panteón de dioses griegos, ésta vez en el mismísimo Monte Olimpo. Si bien la trama es lo suficientemente buena como para guiar las acciones, cae un poco -bastante- sobre el final. De hecho, es quizás el cierre de la historia, el punto más flojo del argumento. No voy a entrar en detalles porque no quiero arruinarles nada, pero sepan que cuando los créditos empiecen a rodar, van a sentir un leve sabor amargo en la boca.

Sin embargo, aunque la cima de la montaña no sea tan bonita, el ascenso es espectacular. Lo que me lleva al siguiente punto...

 

Gráficos:

Tanto Kratos como los niveles que transita son hermosos e imponentes. De nuevo, no quiero arruinarles la sorpresa nombrándolos uno por uno, pero desde la base del Olimpo hasta su cumbre, pasando por el cuerpo de Gaia y compañía, todo se ve genial.

O casi todo. Algunos enemigos menores, superficies, errores y glitches visuales groseros -personajes que desaparecen de la pantalla- rompen el hechizo. De todas formas, en general, los aspectos visuales son estupendos, cuidados y trabajados. Kratos posiblemente sea el personaje más realista de la historia -realista en su propio mundo, claro está-. La iluminación y el agua son estupendos sobre todo, y Sony Santa Monica logró un framerate estable de 60 fps sin necesidad de instalación.

 

Sonido:

La banda sonora no desentona y es uno de los puntos más fuertes del paquete. Una orquesta de tambores y vientos dignos de una película del Señor de los Anillos. Es el complemento perfecto para la acción épica que hay en pantalla.

Y hablando de acción...

 

Jugabilidad

 

Controles:

Manejar a Kratos nunca fue tan fácil y satisfactorio. Si bien los jugadores más antiguos de la saga van a encontrar todo en su lugar, hay un par de detalles nuevos a los cuales tendrán que acostumbrarse. Aunque siempre con la misma premisa de "fácil de aprender, difícil de dominar" que sostiene la franquicia. El grapple attack es uno de los que más me gustó: se trata de un agarre -como cuando te colgás de algún lado con tus Blades of Chaos- pero en éste caso, te colgás de los enemigos. Otro ataque te incita a utilizar enemigos como escudos para embestir a más enemigos, lo cual es muy copado y útil.

Además, los QTE's -Quick Time Events- ahora presentan los botones a presionar en sitios de la pantalla paralelos a los botones en el mando: el círculo en la parte derecha, el triángulo en la parte superior, etc. Por ende, es más sencillo reconocer qué botones apretar. Aparte, el uso del analógico izquierdo en éstas secuencias en mucho menor que en los juegos anteriores, detalle que aplaudo.

 

Armas y Magia:

El arsenal del espartano más enojado de la historia incluye a las interminables Blades of Chaos -qué pasan a llamarse Blades of Exile en ésta entrega- y tres armas "secundarias". A lo largo de la saga, pocos instrumentos resultan tan útiles como tus hojas principales, con algunas excepciones -el Gaunlet of Zeus del Chains of Olympus, por ejemplo-. Ésta vez es más o menos parecido: dos de las tres armas complementarias son muy parecidas a tus Blades of Exile, y menos efectivas. Los únicos que rompen el molde son los Cestus, un par de guantes de boxeo con forma de cabeza de león -los mismos que se vieron en la demo de la E3-


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Ésta vez, para evitar contratiempos y equivocaciones, cada arma lleva adosada una magia específica, lo cual está bueno. Además, hay diversos items -como la cabeza de Helios, el dios del sol, que también se vio en la demo- que no gastan maná, y poseen una barra de energía propia que se recarga con el tiempo.

A todo esto se suma la posibilidad de cambiar de armas durante un combo, en medio de la acción presionando un botón, lo que agrega variedad a la matanza sin quitarle ritmo. y hablando de matanza...

 

Enemigos y Jefes:

Baldazos de sangre y tripas en las paredes (literal) adornarán tu paso por los salones del Olimpo. God of War III es, sin dudas, el más sangriento, violento y crudo de todas las entregas de Sony Santa Monica.

Los enemigos comunes -minotauros, soldados, gorgonas, arpías, cíclopes y demás- abundan, como siempre. y nunca te cansas de cercenar cabezas, como siempre. Además, es posible montar algunos enemigos más grandes y usarlos a tu favor, algo muy divertido. Aparte, hay enemigos que funcionan como comandantes de tropas, lo que significa que cuando están en pantalla, los enemigos que te roden van a moverse y atacar de manera más inteligente y efectiva. Matá al comandante, y todos vuelven a ser carne de cañón.


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Las mejores batallas igual son contra los jefes. En en el God of War original hicimos lo imposible: matar a un dios. Pero nos quedamos con ganas de más, porque los jefes eran muy escasos. En la secuela tuvimos más enfrentamientos memorables, pero nos quedamos con las ganas de asesinar a papá Zeus...

Ésta vez hay jefes de sobra, y son todos dioses -y alguna que otra cosa por ahí, que no voy a arruinar mencionando en éste análisis-. Las secuencias finales -en forma de QTE's- de éstas peleas son maravillosas -y muy violentas-, con tomas de cámara en primera persona, desde los ojos de las baqueteadas deidades, que nos permiten apreciar el horror y la desesperación que causa(mos) Kratos. En un momento me dieron ganas de decir "bueno, Kratos, chabón ya fue, te entendió. Bajá un cambio man", mientras miraba como uno de éstos personajes -no voy a decir quien- era molido a trompadas. De hecho, el efecto que causan las tomas es el de sentirte en la piel de ese personaje durante lo que dura la golpiza, lo cual es muy impresionante... Y doloroso.

 

Conclusión

God of War III redefine los términos "épico" y "escala". Hay peleas que no se pueden creer y situaciones en las que decís "¡AH, BUENO!". Es muy impresionante a nivel técnico -exceptuando algunas fallas- y la dirección artística es brillante. No es apto para débiles de estómago, eso si, y la historia decae sobre el final. Pero esas pequeñas fallas no son suficientes para arruinar el viaje, son simplemente pequeñas molestias dentro de un mundo de gigantes proporciones, de principio a fin. Uno de los mejores del año, sin lugar a dudas.

 

Puntaje

Presentación: 8.5 -la historia no está tan pulida como debería, lo que produce una caída en el final. Sin embargo, hasta que llegás ahí todo va sobre ruedas-.

Gráficos: 9.0 -sublimes, Kratos, la iluminación, los efectos de polvo y el agua merecen un párrafo aparte. Hay un par de errores puntuales bastante groseros-

Sonido: 10 -una orquesta magnífica que acompaña la travesía de manera perfecta-

Jugabilidad: 9.5 -controles fáciles de aprender y una gran variedad de combinaciones. Puzzles bien diseñados y QTE's bien resueltos-

Puntaje final: 9.5 -excepcional-.